Hagamos un paréntesis al tiempo
haciendo que se callen las palabras,
que duerman los recuerdos del pasado
y mueran sentimientos en el alma.
Los sueños del presente no son buenos,
se añora y se desea lo que falta,
la tierna primavera con sus flores
la rosa que te cortan tan preciada.
Se sueña mientras vives la utopía
y vuelves sin querer hasta la infancia,
la dulce melodía de la madre
y el suave ronroneo con su nana.
Y sueñas con amor y con amantes
viviendo sin princesas y sin hadas,
la eterna juventud queda muy lejos
y existe soledad entre las aulas.
Hagamos un paréntesis al tiempo
logrando que se apaguen las miradas,
que ahoguen en el pecho los suspiros
y duerma el corazón sin sentir nada.
Los sueños que creamos en la mente
nos dejan confusión y marejadas,
son olas revoltosas y bravías
que luchan contra el viento y la resaca.
Se sueña con el mar y las gaviotas,
con puertos y tabernas encantadas,
haciendo del presente una quimera,
un sueño de confusas telarañas.
Y sueñas del dolor y de los llantos
corriendo por tu cara muchas lágrimas,
no sabes que el pasado ya no existe
y sólo son rescoldos de una llama.
Hagamos un paréntesis al tiempo,
viviendo día a día, sin mañanas,
que duerman nuestros sueños para siempre,
la eterna juventud, será lograda.
Rafael Sánchez Ortega ©
26/12/09
haciendo que se callen las palabras,
que duerman los recuerdos del pasado
y mueran sentimientos en el alma.
Los sueños del presente no son buenos,
se añora y se desea lo que falta,
la tierna primavera con sus flores
la rosa que te cortan tan preciada.
Se sueña mientras vives la utopía
y vuelves sin querer hasta la infancia,
la dulce melodía de la madre
y el suave ronroneo con su nana.
Y sueñas con amor y con amantes
viviendo sin princesas y sin hadas,
la eterna juventud queda muy lejos
y existe soledad entre las aulas.
Hagamos un paréntesis al tiempo
logrando que se apaguen las miradas,
que ahoguen en el pecho los suspiros
y duerma el corazón sin sentir nada.
Los sueños que creamos en la mente
nos dejan confusión y marejadas,
son olas revoltosas y bravías
que luchan contra el viento y la resaca.
Se sueña con el mar y las gaviotas,
con puertos y tabernas encantadas,
haciendo del presente una quimera,
un sueño de confusas telarañas.
Y sueñas del dolor y de los llantos
corriendo por tu cara muchas lágrimas,
no sabes que el pasado ya no existe
y sólo son rescoldos de una llama.
Hagamos un paréntesis al tiempo,
viviendo día a día, sin mañanas,
que duerman nuestros sueños para siempre,
la eterna juventud, será lograda.
Rafael Sánchez Ortega ©
26/12/09

No hay comentarios:
Publicar un comentario