
L legaste con tu ropa tan florida
A briendo tus vestidos de colores.
P asaste por mi lado de puntillas
R egando de geranios los balcones,
I gual que las fontanas y los ríos
M e dejan con sus aguas mil canciones.
A veces hasta el mundo se detiene,
V olvemos nuestros ojos a los dioses,
E n busca del milagro que ha llegado
R ozando con amor los corazones.
A ndando corazón, no te detengas!
H oy tienes que latir junto a las flores,
A hora ya no tienes una excusa
V erás nacer, de nuevo, las pasiones.
E ntrégate con todo lo que tengas
N o dejes que el cansancio ya te agote,
I ndícale que busque por el campo
D os rosas florecidas con un norte,
O guárdalas, más bien, con nuestro nombre.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/03/09
A briendo tus vestidos de colores.
P asaste por mi lado de puntillas
R egando de geranios los balcones,
I gual que las fontanas y los ríos
M e dejan con sus aguas mil canciones.
A veces hasta el mundo se detiene,
V olvemos nuestros ojos a los dioses,
E n busca del milagro que ha llegado
R ozando con amor los corazones.
A ndando corazón, no te detengas!
H oy tienes que latir junto a las flores,
A hora ya no tienes una excusa
V erás nacer, de nuevo, las pasiones.
E ntrégate con todo lo que tengas
N o dejes que el cansancio ya te agote,
I ndícale que busque por el campo
D os rosas florecidas con un norte,
O guárdalas, más bien, con nuestro nombre.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/03/09

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